Edición  - Internacional - 2,014 -   Lima-Perú
© COPYRIGHT 2000-2014-CASA DEL POETA PERUANO-TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR SUS PROPIOS AUTORES - Director: Joan Viva

Salomón Valderrama

Valderrama nos ofrece una selección de poemas malditos que van, según la portada de su nuevo libro desde el 2000 al 2004.

FACCIÓN de IMPERDIDO al ARTE, es una obra poética sinfónica o de poemas sinfónicos. Valderrama nos lleva a un concierto de letras y letanías propias de un alma en pena y sufrida por la violencia y el estigma de una sociedad que no ve una salida a la crisis.

Una obra de una crudeza sin igual, que nos lleva por los laberínticos miedos del minotauro o del fauno según como ustedes se identifiquen.


 

 El arte poética de Valderrama consigna el papel multifacético de la palabra escrita: objeto lúdico, autotélico, destructivo y pacifista. Es en esta complejidad donde radica la intensidad de la prédica poética, en el hecho de constatar el carácter cambiante, nunca unívoco de los vocablos: "Ella misma se inventa en la guerra / Ella misma es el invento que juega". La voz se convierte en arma recubierta de palabras con la cual se resiste la violencia y devastación que sacude la vida cotidiana, como reza el verso inicial de uno de los poemas más logrados del conjunto: "Quisiera ser inocente en un planeta inocente". Y es que al caos existencial se suma el conflicto inherente que toma lugar en el centro espinoso del lenguaje. El poeta se aferra al estallido de su voz como a un instrumento de resistencia ante una realidad que lo somete a la constatación del vacío: "Estallaban en 20530 pedazos las chozas coches bancos / Cosas de juguetes tristes de los niños recaudando / Los estómagos de sus parientes y vecinos tan distantes / Hechos pedazos y la calle era el Perú". Sin embargo, lo que prevalece a este clima de desorden, producto de una larga saga de irracionalidad que sacude el país y Latinoamérica en general, por lo cual el libro asume un punto de vista que toma conciencia ante las tragedias nacionales; lo que se erige, precisamente, como perspectiva redentora es el carácter armónico de la poesía, su efecto catalizador de sentido en medio de la aporía: "A cómo de lugar la palabra es sin duda pacífica".

                   Chrystian Zegarra

 



Como en el ejemplo de los tres tonos del músico del Oro del Rhin, en el caso de Salomón Valderrama se notan tres ondas: la corta, la media y la larga. Una onda corta por su concentración usa a veces en un solo verso de más de una imagen, combinada con audacias gramaticales y hasta algún neologismo. Una onda larga entra en suerte de contemplación prolongada, aunque siempre con estupor, a través de un lenguaje mas directo y de numerosos versos. Y una onda media se aproxima más bien a la llamada metáfora-frase, cuando en aproximadamente cuatro versos se desarrolla una iluminación. Su registro no es el de un rondín sino el de un piano.

                    José Pancorvo


Un mundo de violencia verbal atraviesa el libro de principio a fin... El poeta sufre y ese sufrimiento lo hace escribir los poemas que ha escrito y que nos conmueve, precisamente, porque luchar por la justicia forma parte de una moral o de un estilo de vida que permite transformar las cosas a imagen de lo deseado.

                    Enrique Verástegui


 

Ella misma es el Invento en la guerra

Ella misma es el invento que juega

 


 

 

I

EL JUGUETE QUE ES LA PALABRA

 

 


 

LAS FLORES NEGRAS

                                                         - ¡Rosa de rosa, idéntica y sensible,
                                                           A tu ejemplo, profano y mudadero,
                                                           El Poeta hace la rosa que es terrible!

                                                                                              Martín Adán


La flor amarga que es figura esbelta
Está pariendo a su hijo el esperpento
Aquel que erigirá en el propio llanto
La flor que será la materia muerta 

En el viaje infinito que es la vida
De ave negra hacia su agujero blanco
Que está suspendido al viajero manco
El creador de flores y de vida 

Protector de los valles siderales
El juez de las estaciones. Naciente
Invierno que eres padre de las flores

Las muertas en el pecho crepitante
Del juntador de naves y de piedras
Aquel que será madre de las hidras 

 


 

                    UN CUADRADO DESNUDO PARA MI SELVA


 
                                  Qué puedo hacer, no lo sé: mis deseos son dobles.
                                                                                       Safo de Lesbos

 

 
Tu rostro se erige maldito
Como son malditos los hombres sin rostro
Los que nos mandan la muerte
Los que inventaron en una palabra
La mano de dios

 
Tu rostro
Ese voraz argumento
Donde penetro
Cada vez que quiero partir más allá del penetrar solamente
A tu sexo jamás compartido conmigo
Por alguna vez haberte violado

 
Tu rostro
La febril marea que me sujeta
A regalar mi mano ensangrentada al ángel
Que será para ti ya la extraordinaria manera para atravesar
La ciudad vertida en el color de tu vagina
Afeitada con mis dientes
Negros de la ausencia
Ya que jamás estuviste tan perversa
Como en la ausencia de mi ubérrima calatés.

.



 

ARTE POÉTICA

Me miran los ojos el cielo
Despertar sin vértebras sin estructura
La piel está en su eternidad
Se suaviza hasta perderse en la memoria
Existía no existía
Emilio Adolfo Westphalen
 
 
La palabra juega
Para sí misma
Como juegan
En sus juegos
Las bestias sin palabras
 
En la ruta del pájaro
Que siempre es él
Como pájaro ajeno a la palabra
 
Entonces la palabra
Se revuelca de memoria
Como se revuelcan los que acaban
Olvidando las palabras
 
En la copla del viejo cantor
El eternamente joven
–Que ya parece despistado–
 
En la imprecación
Se transforma
Un llamado sencillo
Que no perdona el olvido
Que no ahoga las lágrimas
En una despedida sorda y ciega
Ya para entonces Muda
Como la misma palabra
La que se aleja
De la bestia
De su juego
Del miedo de ser
Olvidada
 
Ella misma se inventa en la guerra
Ella misma es el invento que juega
 
Tan vieja
Como la misma palabra –palabra–
Como la misma guerra –guerra–
Como el mismo hombre –hombre–
Como la misma bestia –bestia–
 
Y los niños también juegan
–Los niños juegan a la guerra–
Con sus juguetes
Petálicos, fálicos...
De hombres
Hacen la guerra
Donde juegan
Con sus juguetes
Metálicos, matálicos...
 
Y donde la guerra fue juego
Ahora ya es el juguete
Del niño viejo
Aquel que quiere inventar la última palabra
Fin

 

 


 Salomón Valderrama
(Chilia, 1979)
Es autor de Amórfor (Paracaídas editores, 2007. Sol negro editores, 2008). Ha publicado en Atril (Salamanca), Galerna (New Jersey), Aquilón (Mexicali, Baja California), Paralelo Sur (Barcelona), Arquitrave (Bogotá), Wayra (Uppsala, Suecia), Ciberayllu (Columbia), Letralia (Ca-gua, Venezuela), Periódico de poesía (UNAM), Telúrica y magnética (UNMSM) y LetrasS5 (Santiago de Chile).

Antologado en Poesía Perú Sigla XXI (Fundación Centro Cultural Yacana, Lima, 2007), Nueva Poesía Hispanoamericana (Lord Byron ediciones, Madrid, 2008), 2+ No Antología No Contemporánea de los Poetas Amigos (EstaNoEsUnaPutaEditorial, Lima, 2008) y 6 voces de la última poesía peruana (revista mexicana La Nave, 2009).
 

 
Edición  - Internacional - Lima-Perú
© COPYRIGHT 2000-2010-CASA DEL POETA PERUANO-TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR SUS PROPIOS AUTORES - Director: Joan Viva